Conflictos Limitrofes de Chile con Argentina

Los primeros problemas entre ambas naciones se presentaron en 1843. El Presidente Bulnes hizo efectiva la soberanía  nacional  en  la  zona  del  Estrecho  de Magallanes, ordenando la fundación del fuerte que luego llevaría su nombre. Cuatro años después, en 1847, el Gobierno argentino  presenta  un  vigoroso  reclamo diplomático alegando tener mejores títulos de dominio sobre esa región. Pero, la confrontación no pasó a mayores.
Sólo nueve años después, en 1856, se volvió a abordar la cuestión de los límites. Chile y Argentina firman un Tratado de Comercio, en el que, para definir los posibles puntos de desacuerdo, se consagra el principio del derecho internacional del Uti posidetis; vale decir, se establece que ambos países reconocen como sus límites aquellos que poseían a fines del período colonial (1810).

En 1865 se reabren las negociaciones diplomáticas. El temor de que España intentara recuperar su dominio sobre América, dio origen a un movimiento americanista y a la voluntad de concertar alianzas entre los países del cono sur. Chile se unió, en su lucha contra el invasor, a eru y Ecuador. Asimismo, envió una misión diplomática a Argentina, con un fin análogo, a cargo del conocido intelectual y político, José Victorino Lastarria. Queriendo dar muestras de buena voluntad, el plenipotenciario chileno hizo generosas cesiones (buena parte del Estrecho de Magallanes). Pero, fue desautorizado por el Gobierno chileno. Ese mismo año, el Gobierno argentino fundó una colonia de ingleses en las márgenes del río Chubut.

A comienzos de 1870, el fuerte americanismo pasó al olvido, se activaron las querellas limítrofes entre todos los países, y se dio inicio a una carrera armamentista.  En el curso de esa década, los conflictos con los vecinos adquirieron un nivel de tensión alarmante, especialmente con los países del norte, que exhibían el mayor grado de beligerancia. Chile, debió concentrar su preocupación en esa región, manteniendo una política más contemplativa con Argentina.

Durante esa década Argentina se consagra a una ocupación sistemática de la Patagonia. El Gobierno de ese país adopta un conjunto de medidas que dan estimulo a la colonización. Ese expansionismo fue complementado con la existencia de un agresivo clima antichileno.  Cuando el historiador Diego Barros Arana llega a Buenos Aires (1876), en calidad de ministro plenipotenciario, para tratar nuevamente el problema, puede apreciar la existencia de un clima belicista y la inminencia del conflicto. Prefiriendo mantener la paz con Argentina, para concentrar toda la energía y la capacidad del país en el norte minero, que suponía más valioso que la Patagonia, Barros Arana acepta el proyecto propuesto por el canciller argentino que dejaba la Patagonia íntegramente en poder argentino, al igual que buena parte del Estrecho de Magallanes. Pero, fue desautorizado por el Gobierno chileno.

En 1878, los Gobiernos de ambos países acuerdan un esbozo de tratado. Pero, finalmente, el Parlamento argentino, que conoció el proyecto cuando ya había comenzado la Guerra del Pacífico, no lo ratifica; las cuestiones de límites seguían sin resolverse, después de tantos años.

Cuando se reabrió la discusión, en 1881, Argentina ya había anexado a su dominio, de hecho, casi toda el área en disputa. Chile, por su parte, se había extendido hacia el norte, ocupando la zona minera cuyo dominio disputaba con Perú y Bolivia.

EI Tratado de Límites definitivo, de 1881, que fijó nuestras fronteras, reconoció esa situación. Argentina y Chile se quedaron con las zonas que, de hecho, habían ocupado en esos años: la Patagonia y el Estrecho de Magallanes, respectivamente.

Este Trata do fijó como Límite entre ambos países una línea que pasara por las más altas cumbres de la Cordillera de los Andes, que dividieran aguas, hasta el paralelo 52”, de latitud sur. La frontera continuaría luego hacia el oriente, en línea recta hasta Punta Dungeness, en la boca atlántica del estrecho. Desde ahí tomaría nuevamente curso hacia el sur, cortando en dos a la Tierra del Fuego, en el meridiano 78” 74’, hasta llegar al canal del Beagle. Las islas que quedaran al sur de ese canal serían parte del territorio chilena. Se establecía, como mecanismo para solucionar las diferencias, el arbitraje de una nación amiga.

Ese Tratado es el que rige actualmente. Los conflictos que se han suscitado con posterioridad (1892, 1896, 1898, 1902, 1976, 1992, 1995), se han originado por diferentes interpretaciones de él.

Be the first to comment on "Conflictos Limitrofes de Chile con Argentina"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*