Protocolo de Paz Preliminar (mayo 1883).-

Yo me comprometo formal y solemnemente a celebrar con la República de Chile un Tratado de Paz, tan pronto como el Ministro Plenipotenciario de ese país me reconozca a nombre de su Gobierno como Presidente del Perú bajo las condiciones siguientes:

1.º: Cesión en favor de Chile, perpetua e incondicional, del departamento de Tarapacá, esto es, por el norte hasta la quebrada de Camarones, pasando ese territorio. En consecuencia, bajo la soberanía absoluta de Chile.

2.º: Los territorios de Tacna y Arica, en posesión de Chile, serán sometidos a la legislación y autoridades de Chile, durante diez años, a partir del día que se verifique el Tratado de Paz. Expirado este plazo, se convocará un plebiscito que decidirá a voto popular si esos

territorios permanecerán bajo la soberanía de Chile o si volverán a la del Perú. Aquel de los dos países a favor del cual quedarán anexados definitivamente, pagará al otro diez millones de pesos moneda chilena de plata o soles peruanos de la ley igual a aquéllos.

Un Protocolo especial establecerá la forma bajo la cual deberá tener lugar el plebiscito y la época en que deberán pagarse los diez millones por el país que permanecerá dueño de Tacna y Arica.

3.º: El gobierno de Chile se obliga a cumplir lealmente el contrato celebrado sobre el guano y los decretos sobre el guano del 9 de febrero de 1882 y sobre los salitres del 20 de marzo del mismo año, haciendo las siguientes declaraciones: el citado decreto del 9 de febrero de

1882, ordena la venta de un millón de toneladas de guano y el Artículo 13 establece que el precio neto del guano, deducidos los gastos de estación, ensayos, pesada, carguío, sueldo de empleados que deben vigilar las diversas operaciones y todos los gastos ocasionados hasta que la materia esté ensacada y puesta a bordo del buque cargador, se distribuirá por iguales partes entre el Gobierno de Chile y los acreedores del Gobierno del Perú; dichos títulos quedan garantizados por esta substancia.

El gobierno de Chile declara, además, que terminada la venta del millón de toneladas, entregará a los acreedores del Perú, el 50% de su producto neto, según lo establece el artículo 13, hasta que la deuda quede extinguida o que se agoten los yacimientos de guano.

Es entendido que sólo se trata de los yacimientos que actualmente están en explotación, pues aquéllos que pudieran descubrirse o explotarse más tarde en los territorios anexados, pertenecerán exclusivamente a Chile, conservando éste para sí todos los productos y disponiendo de ellos como le convenga.

Es igualmente entendido que los acreedores del Perú a quienes se le concede el beneficio se someterán a las reglas fijadas en el decreto de 9 de febrero. Fuera de las declaraciones consignadas en este artículo, Chile no reconoce ni por motivo de guerra, ni por algún otro motivo, ninguna deuda del Perú, cualquiera que sea su naturaleza.

4.º: Las islas de Lobos del Norte, continuarán siendo administradas por Chile, hasta la conclusión del contrato de venta de un millón de toneladas de guano, cuando serán restituidas al Perú.

Chile, a quien corresponde el 50% del producto neto del guano de las islas Lobos, en conformidad con el decreto de 9 de febrero, ya citado, lo cede al Perú y comenzará a satisfacerlo a éste desde el momento en que sea ratificado el presente Tratado.

5.º: La cuestión referente a las nuevas relaciones comerciales y las indemnizaciones debidas a los chilenos, serán discutidas y resueltas posteriormente.- Miguel Iglesias».

Los delegados del Perú enviaron copia del Protocolo al representante chileno señor Novoa, pidiéndole contestase sobre si estaba conforme con el documento.

El Ministro Plenipotenciario contestó:

«El resultado de nuestras amigables conferencias, ha sido la aceptación, de que hablan Uds. en su carta.

Si el señor general Iglesias constituye un Gobierno que sea reconocido por Chile y acepta las condiciones mencionadas en el presente documento, comprometiéndose a concluir el tratado bajo esas bases, yo no tendré dificultad alguna como Ministro de Chile y a nombre de mi gobierno, para firmar el tratado que contenga esas condiciones».

Hasta aquí lo efectuado en la prosecución del Tratado de Paz.

Be the first to comment on "Protocolo de Paz Preliminar (mayo 1883).-"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*